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miércoles, 1 de septiembre de 2010

GACETILLA PRESENTACION DE LA COMPILACION

Bautizada por el enemigo

A fines de marzo de 2010, a partir de una convocatoria de las autoridades del Colegio Nacional de Buenos Aires, comenzó a gestarse un proyecto de recopilación de los números de Aristócratas del Saber (ADS). Este proyecto tomó vuelo propio y autónomo, y desbordó en poco tiempo el marco de la convocatoria. Hoy, un montón de ex alumnos, vinculados de distintas formas a la revista, estamos tratando de llevar a cabo este y otros proyectos que surgieron mientras nos encontrábamos para intercambiar ideas. Armar un archivo de ADS y ponerlo a disposición de quien quiera consultarlo nos pareció una tarea valiosa y digna.

Surgieron algunas preguntas que tomamos como disparadoras de este proyecto: ¿qué era ADS?, ¿cómo la hacíamos?, ¿por qué recopilarla?, ¿por qué ahora?.

ADS es una revista que surgió entre los alumnos del CNBA en la segunda mitad de 1978, por iniciativa de Ignacio Lewkowicz (o Nacho –como lo llamábamos todos–), entonces alumno de quinto año. En un contexto de clandestinidad y donde la sensación que prevalecía era la de temor, se hicieron unas pocas copias de los primeros números, que circularon de mano en mano. Los autores de los artículos firmaban con seudónimos y había un sistema de participación y uno de distribución casi secretos, que contaban con muchísimas medidas de seguridad para evitar que la revista fuera descubierta. A lo largo de los años ADS fue creciendo y cambiando, acompañando a los estudiantes de las diferentes camadas. A partir de 1984 los autores comenzaron a firmar con sus nombres reales y la redacción llegó a funcionar en un pequeño local del subsuelo del propio Colegio. Se publicó hasta 1986, cuando a partir de la actividad del Centro de Estudiantes, la participación en la revista disminuyó notablemente y los pocos que continuaban haciéndola decidieron cerrar una etapa y editar un número “despedida”. Queda abierta la discusión acerca de por qué se decidió ese final, tópico que excede esta compilación.

Salieron 25 números en total (aunque el número 20 tiene dos versiones, la primera de las cuales no fue editada por haber quedado desactualizada con la finalización abrupta de las clases después de las elecciones de 1983), con tiradas que llegaron a 1.200 ejemplares. Fue financiada siempre a través de la venta de los números, hecha por los propios alumnos. ADS desafió muchas de las normas del CNBA: una de ellas, celosamente vigilada, era la de evitar el contacto entre estudiantes de distintos años. La revista, en cambio, en su afán de asegurar la continuidad, se propuso en todo momento incorporar a nuevos alumnos y establecer vínculos entre diferentes promociones.

El nombre “Aristócratas del Saber”, que tantas polémicas despertó y sigue despertando, fue tomado de una frase pronunciada en 1978 por el entonces vicerrector del Turno Tarde, Icas Micillo, durante una competencia intercolegial de natación, en la que calificó de esa manera a los alumnos del CNBA para distinguirlos del resto de los participantes. De esta manera, los creadores de la revista le dieron a este comentario elitista y discriminatorio, un giro inesperado e irónico.

La recopilación tiene como sentido reunir un testimonio de la resistencia a la dictadura militar y producir de hecho un fondo documental único, que no existía de esta manera en ninguna parte. Pero una revista no es solo un objeto con imágenes y textos, es además el producto de una organización, de un hacer colectivo, y la recopilación rescata también esa práctica cotidiana de producción que permitió generar espacios de organización hasta entonces estrictamente prohibidos, como los campamentos, festivales y, más tarde un cuerpo de delegados que derivaría luego en el Centro de Estudiantes.

Para estas tareas nos fuimos convocando todos los que sentíamos y sentimos una pertenencia vinculada con la revista y que no consistía solo en escribir un artículo, hacer un dibujo, contar chistes o ir a comprar la pizza, sino por muchas y muy diversas formas de participación. Se podía ser un simple lector, formar parte del sistema organizado y clandestino de la producción y distribución, o participar en las discusiones y votaciones acerca de cada uno de los artículos. También era una forma de pertenecer a la revista el compromiso de acercársela a nuevos lectores e incentivarlos a convertirse en colaboradores.

Nos convocamos utilizando todos los medios posibles y venciendo nuestras resistencias generacionales. De esta manera, armamos listas de mails de viejos compañeros, abrimos un grupo de Facebook, recurrimos a nuestros amigos de la prensa, y el boca a boca funcionó como entonces.

Nuestra primera reunión, el 3 de junio de 2010 en la Rectoría del Colegio, contó con la presencia de unos 40 ex alumnos de distintas promociones y fue el puntapié inicial para el reencuentro y para recolectar las revistas dispersas entre tantas generaciones. Hemos conseguido reunir casi todas, salvo los números 1, 3 y 12 que aún no pudimos recuperar.

La respuesta a la convocatoria nos sorprendió y nos hizo pensar que tenía sentido contar nuestra historia de distintas maneras.

La recopilación que hoy entregamos es una, pero también existen otras en las que seguiremos trabajando: un archivo más amplio que incorpora todo el material documental (fotografías, textos, documentos oficiales, películas, testimonios orales, entrevistas), un libro, un documental y una página WEB.

¿Por qué ahora?

A lo largo de estos años hubo algunas iniciativas, pero al parecer hizo falta que “desde afuera” hubiera una demanda para que nosotros mismos nos diéramos cuenta de que teníamos algo valioso para contar y compartir como aporte a la construcción de una memoria colectiva.

Desde la recuperación de la democracia, la lectura de nuestra práctica de resistencia, en contraste con aquella de la generación que nos precedió, quedaba un poco descolorida y resultaba no muy trascendente. Hoy podemos ver que ADS entrañó un desafío real y concreto al mandato oficial. Las reuniones, la organización horizontal, la ausencia de directores, el cambio de forma permanente, la pluralidad de voces, la generación de nuevas alternativas de organización hicieron de ADS una revista que nos permitió vivir la adolescencia menos solos, con menos miedo, organizados y divertidos, desafiando las prohibiciones y los temores que nos imponían.

Creemos que el valor de los números de ADS que hoy recopilamos no reside solo en el contenido de sus textos. Aunque hubo desde el comienzo voces muy valientes que se atrevieron a desafiar el miedo y el poder imperantes, nos parece necesario tener una mirada que incorpore todas las prácticas cotidianas que involucró el hacer la revista: las medidas de seguridad, la organización para juntar el dinero, la convivencia entre ideologías y agrupaciones distintas, los debates sobre temas diversos que se mantenían hasta altas horas de la noche, en casas y lugares prestados. Hubo reuniones que llegaron a ser de ochenta alumnos votando, por mayoría simple, si un artículo era o no publicable.

También hubo experiencias traumáticas, como el secuestro del número 13, el primer ejemplar del año 1981, cuando las autoridades siguieron e interrogaron a varios miembros de ADS y amedrentaron a otros tantos, pero no lograron el objetivo de detenerla. Por el contrario, a partir de ese hecho fue tomada como bandera de resistencia, se hizo aún más masiva y salió a la luz desafiando el autoritarismo.

Todo ello constituyó una actividad de resistencia a la dictadura que hoy podemos revisitar, descubriendo que fue rica, única, creativa, cambiante, contradictoria y aún hoy movilizante y convocante para los que participamos.

ADS fue trascendente pero además fue trascendental para cada uno de nosotros.

Buenos Aires, septiembre de 2010

martes, 8 de junio de 2010

Resumen de la primera reunion

Hola a todos.

Les paso un punteo de lo que ocurrió el jueves 3 de junio en la reunión de ADS, que tuvo dos partes: la “institucional”, que se realizó en la rectoría del Colegio y contó con la presencia de autoridades, a la que asistimos alrededor de 40 ex alumnos, y la “informal”, que se realizó a continuación, en un bar, a la que fuimos 17 personas y que no contó con ningún representante del rectorado.

Además, via Facebook, mail, teléfono, etc., más de 400 ex alumnos se conectaron con el proyecto.

  • La idea inicial surgió a raíz de que la vicerrectora del Turno Tarde, enterada de la existencia de la revista, propuso armar una colección con los 25 números editados para que formaran parte de la biblioteca del Colegio de manera que las nuevas generaciones sepan cómo vivimos y resistimos a la dictadura en aquellos años. A partir de allí, comenzamos a convocarnos para juntar el material y ver qué otras ideas se nos ocurrían.
  • En la primera parte de la reunión estuvieron la rectora, Virginia González Gass, la vicerrectora del T. T., Andrea López; el prof. Daniel Lenci, titular de la Cátedra Permanente de Derechos Humanos, y el director de Extensión y Bienestar Estudiantil, Luciano Rinaldi. Entre los ex alumnos estuvieron Alejandro Ferrari (promoción 77, director de "La voz de la popu", antecesora de ADS entre 1976/1977), el presidente de la Asociación de Ex Alumnos y egresados de las promociones 79 al 86.
  • La rectora contó que se habían encontrado archivos clandestinos del rectorado, confeccionados aproximadamente entre 1975 y 1983, que contendrían legajos personales de alumnos y profesores, producidos y almacenados en la absoluta ilegalidad, donde consta principalmente información sobre la actuación e ideología política de diferentes miembros de la comunidad del CNBA, que presuntamente estaban “bajo investigación”. Además, contienen material secuestrado de difusión política contra la dictadura y contra las autoridades del colegio, entre éste calcomanías de publicidad de ADS.
  • Estos archivos se encuentran actualmente en el archivo de la memoria y van a ser oportunamente devueltos al Colegio para su preservación. El encargado del área de Derechos Humanos explicó las condiciones en las cuales este tipo de archivos suelen ser dados a conocer al público. Se cree que oportunamente existirán copias que podrán ser consultadas públicamente. No se sabe todavía la información exacta que tendrán esas copias ni la fecha en que estarán disponibles.
  • Las autoridades expresaron su compromiso pedagógico con la preservación de la memoria de lo acontecido durante la dictadura militar. En particular confirmaron su intención de utilizar la experiencia de ADS en ese sentido y expresaron su voluntad y compromiso de dar a nuestro grupo todo el apoyo necesario.
  • Nos ofrecieron el colegio como lugar de reunión para futuros encuentros y el apoyo para editar un número especial de ADS (una especie de ADS de oro/bicentenario/conmemorativa).
  • Se nos invitó a participar en la jornada a realizarse el 16 de septiembre próximo en recuerdo de la Noche de los Lápices y a la del 24 de marzo del año que viene.
  • El presidente de la Asociación de Ex Alumnos también manifestó el apoyo y la disponibilidad de la asociación.
  • Al presente, nuestro compromiso con la jornada del 16 de septiembre es la de donar la colección de ADS y La voz de la popu, y el resto del material que evidencia la organización del Centro de Estudiantes y de las distintas actividades de resistencia a la dictadura. También nos comprometimos a participar activamente, para transmitirles a los alumnos nuestra experiencia de lo acontecido en esos años, y a debatir esos temas a la luz de lo ocurrido desde entonces.

En la segunda parte de la reunión, luego de las presentaciones correspondientes en donde hablamos de nuestra relación con la revista en el pasado y nuestra ocupación actual, fuimos debatiendo ideas y propuestas de las que quedaron en claro las siguientes:

  • Confeccionar una base de datos y un grupo de Yahoo (que ya está armado) para contactar a los interesados por mail, ya que no todos tienen cuenta en Facebook, por lo que les pedimos que envíen los correos de los que quieran ser incluidos.
  • Hasta el momento, hay alrededor de 400 ex alumnos conectados pero queremos ampliar la convocatoria para que sea masiva, por eso les pedimos que cada uno contacte y difunda el proyecto a todos aquellos que cursaron en esos años, hayan participado en la revista o no, y que puedan aportar su experiencia o su visión.
  • Juntar la colección completa de ADS y La voz de la popu, además de dibujos, caricaturas originales, carteles, fotos, documentos (actas, documentos del Centro de Estudiantes, etc.). Hasta el momento tenemos todos los números de ADS menos el 1, el 3, el 12 y el 25 (y contamos con los originales del 4 y del 14). De La voz de la popu tenemos los originales de los números 6 al 12. Les pedimos a todos aquellos que tengan material que se contacten.
  • Armar un registro ampliado, en donde expongamos las vivencias de esa época, acerca de lo que significó ADS, no solo como forma de resistir a la dictadura en la cotidianidad, sino también expresando la alegría y el placer que nos daba hacerla, como un fin en sí mismo.
  • Este registro podría tener la forma de un número “ADS de oro” en el que cada uno escriba, dibuje, etc. lo que sienta y quiera. Reiteramos que el Colegio ofreció su apoyo para esta publicación.
  • Transmitir nuestra experiencia en forma oral. Ya que uno de los objetivos es que las nuevas generaciones se enteren de lo que vivimos en esos años, se planteó la necesidad de realizar conferencias, jornadas, encuentros, paneles, etc. (entre ellos, la jornada del 16 de septiembre) para que los chicos “oigan” nuestra experiencia.
  • Aprovechando que entre los ex ADS hay varias personas que se dedican al cine, realizar un documental con todo lo expuesto.
  • Establecer el lazo con el Colegio y utilizar nuestras experiencias con fines pedagógicos. Proponer un ámbito de discusión sobre actualidad del Colegio a la luz de la experiencia de cada uno y del presente de los alumnos.
  • Armar un equipo de trabajo que planifique un plan para ampliar las propuestas y hacerlas efectivas. Se hará una reunión de trabajo este viernes 11 (contactarse si están interesados en participar) y una asamblea más amplia el mes que viene.

Creemos que esto es lo más importante. Si alguno quiere aportar algo más, bienvenido sea.

Valeria Hasse, Mario Melita, Daniela Acher